Tratamiento inmunológico para la endometriosis

La endometriosis no es un padecimiento hormonal. Aunque se ve afectada por el estrógeno, no es causada por el estrógeno ni por la “dominancia estrogénica”. La endometriosis es una enfermedad inflamatoria, inmunitaria –y posiblemente también microbiana– de todo el cuerpo.

¿Qué implica esto en relación a su tratamiento?

Por un lado, que las píldoras e inyecciones anticonceptivas son herramientas equivocadas para abordarla. Pueden aliviar los síntomas en algunas mujeres, pero no funcionan para todas. No hay evidencia médica clara de que la píldora sirva para tratar la endometriosis.

Por otro lado, los tratamientos naturales para el equilibrio hormonal no son mucho mejores. En mis veinte años de consultorio, no he visto que los reguladores hormonales preparados en base a plantas medicinales, como el Vitex, hagan mucho –si es que hacen algo– para curar la endometriosis.

El futuro del tratamiento para la endometriosis es la inmunoterapia. Veamos de qué se trata.

Causas de disfunción inmunológica en la endometriosis

En el ámbito científico que investiga la endometriosis aún se debate si se trata o no de una enfermedad autoinmune. Efectivamente, la endometriosis es similar a otras enfermedades de ese tipo. Pero, en última instancia, probablemente no haga tanta diferencia que oficialmente se la termine clasificando como enfermedad autoinmune o simplemente como una enfermedad del sistema inmunitario. Lo cierto es que el trastorno inmunitario es central en el desarrollo de la endometriosis. Por ejemplo, esta disfunción impide que el sistema inmunitario elimine las lesiones endometriales. También provoca el crecimiento y expansión de estas lesiones.

Entonces, la gran pregunta es: ¿Qué es lo que causa la disfunción inmunitaria? Parece ser una combinación de estas variables:

La hipótesis de contaminación bacteriana en la endometriosis

Las mujeres con endometriosis tienen un alto nivel de bacterias gramnegativas en el microbioma pélvico. Hay investigaciones que indican que la toxina LPS de estas bacterias podría tener incidencia en el desarrollo de esta enfermedad.

La causa más probable de la presencia de bacteria gramnegativa en la pelvis es su traslocación desde el intestino. Es decir, el desplazamiento de bacterias o toxinas bacterianas desde el intestino, que tiene más probabilidades de suceder cuando un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO, por sus siglas en inglés) provoca un aumento de la permeabilidad intestinal.

Nota: El vínculo con el síndrome del intestino irritable (IBS), el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO) y la alergia al níquel podría explicar el alivio que genera en los síntomas de la endometriosis una dieta baja en FODMAP (acrónimo en inglés de “oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables”).

La toxina LPS estimula que las células inmunitarias liberen mediadores inflamatorios. Se sabe que es inductora de procesos inflamatorios y disfunciones inmunitarias.

Hay otras evidencias de que la endometriosis podría tener un origen bacteriano:

Esto no significa que la bacteria sea la causa directa de la endometriosis, sino que, en combinación con otros factores, las toxinas bacterianas pueden despertar o empeorar la enfermedad. Este sería un posible escenario:

  • Presencia de lesiones endometriales.
  • MÁS un sistema inmunitario propenso a las disfunciones, por modificaciones genéticas y/o epigenéticas provocadas por toxinas.
  • MÁS el aumento natural del estrógeno durante el ciclo menstrual.
  • MÁS un factor irritante como la alergia al níquel o la toxina LPS.

Entonces, además de la eliminación quirúrgica de las lesiones endometriales (procedimiento con el que estoy de acuerdo), ¿cuáles serían los mejores tratamientos para la disfunción inmunitaria subyacente que activa la endometriosis?

Cómo tratar la disfunción inmunitaria de la endometriosis

  • Evita estrictamente las proteínas que desestabilizan el sistema inmunitario, como el gluten, la caseína A1 (presente en la leche de vaca), y los huevos. “Evitar estrictamente” significa no ingerir nada de estas proteínas durante un período de prueba de ocho semanas. ¿Por qué? Porque si eres sensible al gluten, como sucede con muchas mujeres con endometriosis, incluso el más mínimo rastro de gluten en tu comida puede generar una inflamación considerable. Según el Dr. Jeffrey Braverman, especialista en inmunología reproductiva, la mayoría de las mujeres que tienen endometriosis tienen un genotipo que se asocia con la celiaquía.
  • Si eres alérgica al níquel o a las joyas, puedes incorporar una dieta baja en níquel.
  • Puedes tomar alguna o algunas de estas medicinas naturales para la regulación inmunitaria: zinc, N-acetilcisteína (NAC), cúrcuma o curcumina, resveratrol, melatonina, vitamina A.
  • Prueba incorporar plantas medicinales antimicrobianas como la berberina, que reduce los niveles de bacteria gramnegativa y toxina LPS en el organismo. Aún no se ha estudiado la efectividad de la berberina para la endometriosis, pero su uso sí ha sido estudiado para la adenomiosis, que es una enfermedad similar. Una investigación ha demostrado que “la berberina contrarresta el avance de la adenomiosis inducido por la toxina LPS”. La berberina no es compatible con la gestación y puede tener interacciones con otros medicamentos. Haz una consulta médica ante cualquier duda.
  • Evita los factores que activan los mastocitos y la histamina, porque tienen una incidencia importante en la disfunción inmunitaria de la endometriosis. Los mastocitos también son muy sensibles al estrógeno. Para ampliar la información sobre cómo reducir la activación de los mastocitos y su vínculo con el estrógeno, puedes leer este artículo (en inglés).
  • Evalúa la posibilidad de probar un tratamiento hormonal para la endometriosis, como la progesterona natural o la progesterona micronizada vía oral, que elimina las lesiones endometriales y también ayuda a regularizar el funcionamiento inmunitario. La progesterona funciona tan bien como las drogas a base de progestina (como el Visanne y el DIU hormonal), pero tiene menos efectos secundarios. Para profundizar en el tema, lee la historia de mi consultante Hannah en el capítulo 9 del libro Cómo mejorar tu ciclo menstrual.

¿Has probado algún tratamiento inmunitario para la endometriosis? Cuéntanos.

Traducción: Verónica Gelman

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